Cada dos meses Muy Interesante Historia ofrece un increíble viaje en el tiempo para conocer los acontecimientos que han transformado a la humanidad. En esta aventura nuestros lectores pueden conocer, cada detalle acerca de las primeras civilizaciones y los imperios más dominantes de la antigüedad; los motivos y protagonistas de las guerras que han definido el orden político, social y económico del planeta; la vida de los hombres y mujeres más destacados y polémicos, y temas históricos de gran relevancia.
LA PRIMERA TECNOGUERRA
¡EN QUÉ CABEZA CABE!
Un proyecto en picada • Alemania empezó a diseñar en 1937 el que prometía ser el cuatrimotor más poderoso de la guerra, pero una serie de decisiones provocaron que esta máquina no entrara en servicio hasta 1942 y no fuera operativo hasta un año después, cuando el Reich ya no necesitaba bombarderos, sino cazas que lo protegieran de los cuatrimotores aliados.
La bola blindada • En el Museo de Blindados de Kúbinka (Rusia) se exponen algunos de los trofeos capturados por los soldados soviéticos durante la guerra. Entre ellos hay máquinas realmente extrañas, y algunas parecen sacadas de una historieta de los años 20 o de la fantasía de Julio Verne.
Gigantes imposibles • Hitler quería que cada nuevo panzer fuera más grande y poderoso que el anterior. Esa obsesión por el tamaño produjo unos tanques descomunales y casi invulnerables, pero por completo inútiles.
Proyectos alucinantes y reciclajes inútiles • La mayoría de los conceptos y diseños que se desarrollaron durante la guerra partían de premisas claras y se basaban en tecnologías probadas. Algunos parecían muy locos pero funcionaron. Sin embargo hubo otros totalmente ilógicos y fracasaron, como los cazacarros Jagdtiger y Rammtiger.
Mastodónticos tractores antiminas • Atravesar un campo minado bajo el fuego enemigo es un infierno, así que todos los ejércitos desarrollaron vehículos pensados para despejar el camino a las tropas. Los alemanes se complicaron la vida con enormes tractores como el Vskfz 617 Minenraumer o el Räumer S.
Juguetes teledirigidos caros • Las armas teledirigidas de la Wermacht fueron otro caso más de los muchos despilfarros de recursos que los alemanes cometieron durante la contienda. Entre ellas hay que mencionar a los ineficientes vehículos a control remoto Goliath, Springer y Borgward IV.
Mistel: dos aviones unidos son la bomba • Sin bombarderos pesados, la Luftwaffe no podía atacar objetivos con bombas de gran calibre, como las Tallboy o Blockbuster inglesas. La solución fue crear los Mistel: se montaba un avión sobre otro; en el de arriba iba el piloto; cuando alcanzaba el objetivo, liberaba su aeroplano y dejaba caer el de abajo como si fuera una bomba. Parecía un método infalible… sobre el papel.
Un proyecto desmedido • Algunos de los conceptos más locos de la guerra, como el prototipo de tanque superpesado Landkreuzer, no pasaron del papel, pero ilustran el modo de pensar de sus megalómanos promotores.
INNECESARIOS Y TARDADOS • A lo largo de la contienda se diseñaron nuevos equipos y vehículos que, pese a parecer muy prometedores, no servían para combatir una amenaza real. Otros, sencillamente, llegaron al frente demasiado tarde.
Una gran muralla… de puro adorno • Alemania destinó una inmensa cantidad de dinero y recursos a fortificar la costa atlántica. Al final, todo ese gasto resultó tan inútil como el que hizo Francia con la línea Maginot.
Demasiado específicos • Durante la guerra, Alemania e Inglaterra tuvieron la misma obsesión: utilizar armas diseñadas para una tarea específica en vez de adaptar equipos y sistemas de uso general. Hubo algunas que funcionaron muy bien, pero otras resultaron ser tan específicas que apenas se usaron.
Redundantes y...